domingo, 24 de mayo de 2015

Mariposa

MARIPOSA


Han pasado siglos desde aquél día, en que las flores sembradas comenzaron a crecer en el jardín de tu alma, donde desfalleció esa esencia que intuyo, que más que un desperdicio  fue y ha sido  tan solo  una energía merodeante   alrededor de nuestras pesadas vidas incansables, que sutiles se aferran sin ti.
¿Cuánto tiempo esperaste, mariposa?
Mariposa de fuego, ¿Cuánto?
¿Cuánto para irte entre llamaradas al cielo, ahí a donde habitan las hadas?.
Pero más que el fuego fue tu amor quien te consumió hasta la última parte. Fue tu pasión enardecida y sedienta  de esa carencia total humana, llamada amor.

Mariposa, ¿qué pasó por tus rincones? ¿Por tu magia?, por tu corazón
¿Qué desastres por estela dejó el juicio loco  de tu presencia imponente tuya?

Del cuento, salió en cuento, de tu magia, de tu vos, de tu pero, una oda al espejo. De tus historias el aliento, suspiros maldecidos por quienes te tenían miedo, y en abrir y cerrar  de ojos… el viento que movía tremendo sexy tu cabello.. que pasó de negrio, amarillo, rojo, naranja y,,,¿verde?

Te suplico, mientras lean esto, no te avergüences de nada, a pesar de que pedirlo es inútil porque tú careciste de toda vergüenza . Apenas saltabas a la arena sin tocar si quiera el agua y tu sostén y tus bragas ya estaba  afuera.
Egoista es recordarte viva, pero reconforta, y siempre me pregunto qué hay detrás del velo al que pasaste, decidida, firme, despedida. Me da curiosidad que hay detrás... pues 
La muerte no es sin más que el recuerdo constante de la propia vida.         
….

Tenías como 28 años, el cabello negro azabache, lizo y largo, con un copete estilo español a lo majo, que me hizo creer a primera impresión que eres española. Después supe que algo tenías de eso. Me caíste mal.
 De esas personas gustosas de llamar la atención y que personas inseguras como yo no toleran. Estábamos en un club de experimentación de voz… y tú, cantabas más fuerte que todas… asssh y no dejabas que mi canto se escuchara.


Alma, ¿Cuánto esperaste?
Allá donde estás, aun si fuera un lugar que no existe, y ahí en la inexistencia seguro haz de encontrar por fin la calma.
La cabaña guarda recuerdos de mariposa, de incienso, de fogón del calor que emanaba tu presencia asombrosa
Y aunque no estás, ahí estamos (algun intruso o intrusa que se mete para ver si la Tat dejaría por ahí una bacha escondida... )



Ahí se guarda tu energía misteriosa,  tu luz, tu vbración de diosa , tu ser de hada mariposa…
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