MARIPOSA
Han
pasado siglos desde aquél día, en que las flores sembradas comenzaron a crecer
en el jardín de tu alma, donde desfalleció esa esencia que intuyo, que más que
un desperdicio fue y ha sido tan solo una energía merodeante alrededor
de nuestras pesadas vidas incansables, que sutiles se aferran sin ti.
¿Cuánto
tiempo esperaste, mariposa?
Mariposa
de fuego, ¿Cuánto?
¿Cuánto
para irte entre llamaradas al cielo, ahí a donde habitan las hadas?.
Pero
más que el fuego fue tu amor quien te consumió hasta la última parte. Fue tu
pasión enardecida y sedienta de esa
carencia total humana, llamada amor.
Mariposa,
¿qué pasó por tus rincones? ¿Por tu magia?, por tu corazón
¿Qué
desastres por estela dejó el juicio loco
de tu presencia imponente tuya?
Del
cuento, salió en cuento, de tu magia, de tu vos, de tu pero, una oda al espejo.
De tus historias el aliento, suspiros maldecidos por quienes te tenían miedo, y
en abrir y cerrar de ojos… el viento que movía tremendo sexy tu cabello.. que pasó de negrio, amarillo, rojo, naranja y,,,¿verde?
Te
suplico, mientras lean esto, no te avergüences de nada, a pesar de que pedirlo
es inútil porque tú careciste de toda vergüenza . Apenas saltabas a la arena sin
tocar si quiera el agua y tu sostén y tus bragas ya estaba afuera.
Egoista
es recordarte viva, pero reconforta, y siempre me pregunto qué hay detrás del
velo al que pasaste, decidida, firme, despedida. Me da curiosidad que hay detrás... pues
La muerte no es sin más que el
recuerdo constante de la propia vida.
….
Tenías como 28 años, el cabello negro
azabache, lizo y largo, con un copete estilo español a lo majo, que me hizo creer a primera impresión que eres española. Después supe que algo tenías de eso. Me caíste mal.
De esas personas gustosas de
llamar la atención y que personas inseguras como yo no toleran. Estábamos en un
club de experimentación de voz… y tú, cantabas más fuerte que todas… asssh y no dejabas que mi canto se escuchara.
Alma, ¿Cuánto esperaste?
Allá donde estás, aun si fuera un
lugar que no existe, y ahí en la inexistencia seguro haz de encontrar por fin la
calma.
La cabaña guarda recuerdos de
mariposa, de incienso, de fogón del calor que emanaba tu presencia asombrosa
Y aunque no estás, ahí estamos (algun intruso o intrusa que se mete para ver si la Tat dejaría por ahí una bacha escondida... )
Ahí se guarda tu energía misteriosa, tu luz, tu vbración de diosa , tu ser de hada mariposa…
.

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